top of page

ABRAZANDO ÁRBOLES

“Cuando era chico mi bisabuelo se sentaba debajo de un árbol que se llama paraíso. Si tuviera que contar la historia visual de mi bisabuelo, todo tiene que ver con ese árbol. El paraíso pasaba por verde, amarillo; y mi bisabuelo siempre ahí sentado. Un día yo estaba muy triste, mi padre me había dicho que lo había decepcionado. Me senté al lado de mi bisabuelo y él me tocó la cabeza: te voy a enseñar algo, te voy a enseñar a abrazar árboles. Me puse frente al árbol, me dijo que cierre los ojos y me advirtió: no vas a escuchar, no vas a ver, vas a sentir. Algo empezó a suceder. Parecía ser como si el árbol y yo, fuéramos uno. El latir de mi corazón tenía un ritmo que se escuchaba en el árbol. Cuando logré salir de esa sorpresa auditiva, entendí lo natural que yo era. Abrazar árboles. Pedro, mi bisabuelo, ese inmigrante que desde los catorce años, con sus manos trabajaba la tierra, no era sólo mi bisabuelo, era el primer chamán, era mi primer maestro natural”.


Prueba abrazar árboles.


*

“Desde tiempos inmemoriales se le ha atribuido a la naturaleza un poder místico. De hecho, para los celtas cada árbol era un ser consciente con alma al que respetaban, y simbólicamente se le ha atribuido características como sabiduría, esencia de vida y espiritualidad.

A pesar de ello, es muy probable que no te detengas a observarlos en tu vida diaria, pero no puedes negar que siempre resulta beneficioso visitar un bosque, un parque, incluso una plaza o tu propio jardín, ya que ese contacto con lo natural te ayuda a eliminar tensiones y a renovar tu ánimo.

Antiguas civilizaciones abrazaban los troncos para curar sus enfermedades y mejorar su estado de ánimo. También, corresponde a una posición que se practica en el Yoga, Chi Kung, y artes marciales para alinear el cuerpo.

En la actualidad esta práctica es recomendada también por algunos terapeutas espirituales, como es el caso de, Carolina Vergara, del Centro Holístico Armonía Dual Chad, que realiza una sanación y trabaja con el oráculo Celta: “El árbol transmite energía benéfica, es una fuente al igual que las gemas, y todos tienen esa cualidad”, indica.

Agrega que para realizar el contacto, se debe respirar de manera profunda y consciente, ya que de esta manera se abren los chakras y se llenan de energía. Pero si buscas resolver algo en especial, existen ejemplares con significado, por ejemplo, el roble otorga la capacidad de fuerza, el espino genera crecimiento espiritual, mientras el sauce otorga fertilidad y renacimiento.

Y tantos adeptos tiene este acto, que existen varios grupos y organizaciones en Facebook donde se comparten experiencias, incluso se suben fotos de los abrazos, definiéndolo como una actividad con inteligencia ecológica y bienestar emocional.

Así que ya lo sabes, si el cariño de una persona te reconforta, imagina las sensaciones que puedes descubrir si entras en contacto con la naturaleza, sólo debes cerrar los ojos y entregarte al maravilloso universo que sólo con el corazón se puede ver”. (Extraído de la web)

Entradas Recientes

Ver todo

agradecimientos

Agradezco mi ser a Marino Balbuena, por tu amor y tu potencia para que yo sea. Rosana Schoijett, mi maestra alquímica. Jorge Miño, maestro de la potestad. Lorena Butnar y Mario Miño, los amigos del "

testimonios

Como un marino solitario nadando en medio del océano, obnubilado por el brillo de las olas, no me había dado cuenta que había perdido de vista mi barco hacía mucho tiempo, y qué poca energía me quedab

Comentarios


bottom of page