top of page

taller de luz - días 1 y 2

Actualizado: 28 sept 2021

1) Revolución: descubrimiento de la sombra

El psiquiatra Carl Gustav Jung creía que para entender el inconsciente debía de llevarse su teorización a un terreno que trascendiera las funciones de un organismo (en este caso, el cuerpo humano). Por eso, desde la teoría de Carl Jung se entiende "lo inconsciente" que habita en nosotros como una composición de aspectos individuales y colectivos. Esta parte secreta de nuestra mente tiene, por así decirlo, un componente heredado culturalmente, una matriz mental que da forma a nuestra manera de percibir e interpretar las experiencias que nos ocurren como individuos.

Los arquetipos son la forma que le es dada a algunas experiencias y recuerdos de nuestros primeros antepasados, según Jung. Esto implica que no nos desarrollamos de manera aislada al resto de la sociedad, sino que el contexto cultural nos influye en lo más íntimo, transmitiéndonos esquemas de pensamiento y de experimentación de la realidad que son heredados.

Sin embargo, si centramos la mirada en el individuo, los arquetipos pasan a ser patrones emocionales y de conducta que tallan nuestra manera de procesar sensaciones, imágenes y percepciones como un todo con sentido. De este modo, la propia existencia de los arquetipos sería una evidencia de que existe un inconsciente colectivo que actúa sobre los individuos a la vez que lo hace la parte del inconsciente que es personal.

Por definición, dice Jung, estas imágenes son universales y pueden ser reconocidas tanto en manifestaciones culturales de distintas sociedades como en el habla, el comportamiento de las personas y, por supuesto, en sus sueños. Esto significa que pueden localizarse y aislarse en todo tipo de productos del ser humano, ya que la cultura afecta a todo lo que hacemos incluso sin darnos cuenta.

Algunos de los principales arquetipos son:

I. Ánimus y Ánima: El Ánimus es la vertiente masculina de la personalidad femenina, y el Ánima es el arquetipo de lo femenino en la mente del hombre. Ambas están relacionadas con las ideas que sea asocian a los roles de género.

II. La madre: Para Jung, el arquetipo de la Madre nos permite detectar conductas e imágenes relacionadas con la maternidad tal y como la han ido experimentando nuestros ancestros.

III. El padre: El arquetipo del Padre representa para Jung una figura de autoridad que ofrece una guía sobre cómo vivir la vida basándose en su ejemplo.

IV. La persona: El arquetipo de la Persona representa la vertiente de nosotros mismos que queremos compartir con los demás, es decir, nuestra imagen pública.

V. El héroe: es una figura de poder que se caracteriza por luchar contra la Sombra, es decir, que mantiene a raya todo aquello que no debe invadir la esfera social para que el conjunto no se vea perjudicado. Además, el Héroe es ignorante, ya que su determinación le lleva a no pararse a reflexionar continuamente acerca de la naturaleza de lo que combate.

VI. El sabio: Su papel es revelarle al Héroe el inconsciente colectivo. De algún modo, el arquetipo que recibe el nombre del Sabio arroja luz sobre la senda del Héroe.

a. El yo: debe entenderse por «yo» el factor complejo al que se refieren todos los contenidos de la consciencia. El yo mantiene su carácter de centro del campo de la consciencia, no así como punto central de la personalidad. El yo participa en ella pero no es su totalidad. Su libertad es limitada y su dependencia decisiva. Tendría dos fundamentos: uno somático y otro psíquico.

b. Somático: se desarrolla a partir de percepciones endosomáticas, ya de por sí de índole psíquica y unidas al yo, siendo conscientes. Dichas percepciones tienen su base en estímulos endosomáticos que pueden ser tanto conscientes como inconscientes.

c. Psíquico: el yo se basa en todo el campo de la consciencia y en la totalidad de los contenidos inconscientes. Estos últimos se dividen a su vez en tres grupos:

1. Contenidos temporalmente subliminales, o reproducibles a voluntad por medio de la memoria.

2. Contenidos no reproducibles voluntariamente, inconscientes, deducibles por irrupciones espontáneas de contenidos subliminales en la consciencia o también llamados complejos.

3. Aquellos contenidos que no pueden en absoluto acceder a la consciencia, son contenidos que todavía no han irrumpido o no irrumpirán nunca en ella.

VII. La sombra: Al contrario de lo que pasa con la Persona, la Sombra representa todo aquello de nosotros mismos que queremos que permanezca en secreto, porque es moralmente reprobable o porque es demasiado íntimo.

· La sombra es uno de los arquetipos principales de lo inconsciente colectivo según la psicología analítica de Carl Gustav Jung.

Jung utilizó este término de dos modos diferentes:

1. Por un lado, se puede definir como la totalidad de lo inconsciente. Del mismo modo que Freud define inicialmente el inconsciente como todo aquello que cae fuera de la consciencia, Jung mantiene el mismo postulado adaptándolo a su propio corpus teórico, en el que el inconsciente tiene, además de la dimensión personal, una colectiva (inconsciente colectivo).

2. En segunda instancia, sombra designa al aspecto inconsciente de la personalidad, caracterizado por rasgos y actitudes que el yo consciente no reconoce como propios.

En este segundo sentido, la sombra es la parte inferior de la personalidad, la suma de todas las disposiciones psíquicas personales y colectivas que no son asumidas por la consciencia por su incompatibilidad con la personalidad que predomina en nuestra psique. Estos contenidos rechazados no desaparecen, y cuando cobran cierta autonomía se constituyen en un agente antagonista del yo, que mina los esfuerzos de éste.

Por otra parte, en la conciencia también se produce en ocasiones una sensación de desequilibrio, producida por la añoranza de aquello que no aceptamos o no sabemos encontrar en nosotros mismos: de ahí el carácter marcadamente ambivalente de lo inconsciente, que según los casos puede actuar tanto como recuerdo antagónico, que pone de manifiesto las carencias del yo consciente como en alivio compensatorio de esta misma insuficiencia.

A diferencia del ánima y del ánimus, arquetipos que tienen una identidad sexual complementaria a la del individuo, la sombra tiene la misma que éste.

En el nivel del inconsciente personal la sombra pertenece al Yo.

En el nivel de lo inconsciente colectivo. (El término "inconsciente colectivo" apareció por primera vez en el ensayo de Jung de 1916 La estructura de lo inconsciente. Este ensayo distingue entre el inconsciente "personal" freudiano compuesto de fantasías sexuales e imágenes reprimidas, y lo inconsciente "colectivo", que abarca el alma de la humanidad en general representa un arquetipo- patrones e imágenes arcaicas universales que derivan de lo inconsciente colectivo y son contraparte psíquica del instinto autónomo, y por tanto independiente del yo fáctico).

· ¿Por qué reconocer la sombra?

Por qué es mediante la aceptación de nuestra sombra, y aquello que negamos, resistimos o nos volvemos inflexibles que podemos iluminar para unir todo aquello que vemos separado de nosotros como opuesto.

Reconocer la sombra porque es en ella donde podemos trabajar nuestras dificultades y despertar los talentos que en emociones como la culpa, el miedo, el dolor y el ego hemos adormecido.

Trabajar la sombra porque todo camino heroico requiere de iluminar para accionar y es en la acción donde vamos a transformarnos, recrearnos y aceptar lo que hemos rechazado.

Finamente, observar la sombra para tener más coherencia en el reconocimiento de quiénes somos y no quedar invadidos en reacciones que después creemos que parten del inconsciente en el momento que hacemos visible un aspecto sombrío.

Para revolucionar a sombra o nos metemos en ella o sacamos de ella los aspectos nutritivos. Sin que caigamos en la idea de que cualquier cosa que se ilumina se vuelve placentera.

Nadie se ilumina imaginando figuras de luz, sino haciendo consciente su oscuridad”

Carl Jung

------------------------------------------------------------------------------------------------------------------Meditaciones

1. Aspectos de la sombra

2. Conciencia de brillo

------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

A) Arquitectura de la sombra

Ejercicio práctico:

Escribir una carta donde nos definamos quienes somos con virtudes y defectos.

Dejar hojas en blanco y la carta dentro de un sobre que se pueda cerrar.

Cerramos el sobre, el remitente será a nosotros mismos.

Se leerá al final del taller.

I. De dinamismo a quietud sombría: aspectos internos y externos de la esfera

- Gráfico mental: sobreadaptaciones

- Gráficos emocional: demonios

- Gráficos memoria sensorial

- Soporte audiovisual: Documental – “En pocas palabras” – La mente: recuerdos

II. Cristalizaciones: la negación de un polo como paso previo a la negación, resistencia, o inflexibilidad. El cristal empieza a ser una frontera, luego elegimos obsesión o histeria y empieza la cristalización. La sobreadaptación es elegir uno de los lados neuróticos.

III. Camino enantiodrómico lumínico: salida de la cristalización de reconocimiento donde sé que hay otro lado. La salida puede ser etérica pero tiene que estar intencionada.

- Transmutación: La transmutación es cuando hacemos un reconocimiento, generamos un acto sagrado de reconocer y agradecer y en ese acto dejamos que llegue la creatividad e inspiración con algo nuevo. Transmuta quien está en conexión con la creatividad, quien está en conexión con lo desconocido, quién está venciendo el miedo a la muerte porque se atreve a trabajar en lo nuevo. No existe la transmutación si nosotros no tenemos la consciencia en el elemento tierra. Va a participar el aire con su inspiración con lo etérico. Va a participar el fuego con su luz, para mostrarnos.

Va a participar el agua con su emocionalidad. Vamos a pasar a ser alquímicos.

Pero para primero para transmutar tenemos que ser creativos.

- Silencio: para escuchar y escucharse. Aceptar y trabajar en la verdad.

- Sacrificio: reconocimiento de talentos, virtudes y verdades que vamos a tener, gestados por la intuición. La gratitud por un reconocimiento abundante. Ir al aspecto brillante del ser

- Felicidad: Somos felicidad porque podemos compartir vinculándonos.

La felicidad nos permite que seamos nosotros la luz en nuestra sombra a través del encuentro vincular. No aparece la luz, lo lumínico la verdad y honestidad sin el encuentro con los otros. El otro es el que nos permite constantemente dar luz, pero para eso tenemos que extrovertir nuestros demonios y sombras. El estiércol en la vinculación comienza a ser fertilidad.

------------------------------------------------------------------------------------------------------------------Meditaciones

1. Visual dual adictiva

2. Cristalización

3. Enantiodromia

4. Transmutación sombría

------------------------------------------------------------------------------------------------------------------



Entradas Recientes

Ver todo

Taller de luz - días 3 y 4

2) Encuentro de las fronteras, puntos límites. I. ¿Qué es un sobreadaptación? El Límite es manejar el margen y la frontera. La sobreadaptación es un mecanismo de defensa que implica, como la palabra l

Taller de luz- día 5 y 6

1) Compensaciones mentales a) Diferencias entre lo activo y lo pasivo a) Juez activo: transferencia (alimenta la sobre adaptación), manifiesta una verdad. * La transferencia es el modo en el que la me

Taller de luz - día 7

1) Incertidumbre demoníaca I. ¿Qué es el poder? Un verbo el citado que vendría a traducirse como “ser posible” o “ser capaz de”, y que emana de la una expresión, pote est, que tiene el mismo significa

Comments


bottom of page