top of page

Domesticación


El adormecimiento

Escribir sobre el tema del adormecimiento sin poder usar las palabras domesticación, atención, obsesión, resistencia y negación sería no tocarlo profundamente.

El adormecimiento es un tema muy antiguo, ya Platón planteaba que el hombre era un animal domesticado. Huxley decía: el burgués es el perfecto animal domesticado, y a medida que seguimos avanzando y nutriendo la polaridad civilizadora el adormecimiento cada vez se hace más confrontativo, más bélico, más disociado y más distante de la conciencia.

Lejos de estar en contra de la evolutividad de la civilización, tenemos que reconocer que ella nos domestica y esto trae consecuencias. Principalmente en las áreas donde se requieren instintos básicos; los cuales no han desaparecido, pero se han dormido y, al despertar toman dominio y, “el yo” en vez de tomar conciencia de ellos les declara la guerra. Eso nos trae en consecuencia que “la persona” construya un enojo en su dolor, un perezoso en su miedo, un discontinuo en la culpa y un apático frente a sus inferioridades básicas.

El chamanismo trabaja sobre el despertar de este adormecimiento que no sólo es el darse cuenta, sino el accionar en consecuencia. Cada ser viene a ser algo extraordinario con su canal, cada ser es una diferente celebración de la conciencia y el adormecimiento disocia este canal provocando un delirio, otro canal construido por la compensación de los complejos y por la ignorancia del Ser frente a la insatisfacción.

El humano se intoxica con la perfección y no puede ver que ya es perfecto, por eso el chamanismo no pelea en contra del tóxico, el chamanismo regresa a lo básico natural, sin dar muerte a esa creación desde la insatisfacción.

La meditación es entrar en el canal en su estado más puro y una vez que conecta con el “sí mismo” puede aceptar el caos consciente y trabajar sobre los gérmenes que han producido el tóxico adormecimiento.

Si lees detenidamente este texto tienes simplificado el ejercicio del despertar chamánico:

“En aquel tiempo eran muchos los que se retiraban a la soledad de los montes a meditar.

Eran muchos los que en el silencio de los volcanes nevados y los pequeños valles ocultos se buscaban a sí mismos.

Pero Quetzalcóatl les decía, aquellos que buscan el silencio en la calma nunca lo encontrarán desnudo.

Para desnudarlo hay que buscarlo entre el bullicio. Díganme ¿de qué sirve a un corazón tener calma en medio de la soledad? ¿No es como la calma que tiene un lago estancado en un valle? ¡Más, que grande es un corazón cuando en medio de las dificultades y los problemas conserva la calma y se viste con el silencio! Es como el torrente que resbala sereno por la ladera de la montaña.

Algunos van a lugares donde lo que más les molesta es el canto de un pajarillo.

O el sonido que arranca el viento a las hojas de los árboles.

Y piensan: estoy tranquilo y sereno en este lugar, ya he alcanzado la calma, y el silencio es amigo de mi corazón.

Pero cuando viene el bullicio sus pulsos se agitan y sus corazones se alteran y sus pensamientos chocan con violencia en sus frentes, y yo les preguntaría: ¿dónde guardaron la calma? ¿Qué morada le prepararon en sus pechos que tan pronto se les fue? Sepan que aquel que busca el silencio interior debe encontrarlo en medio de los ruidos, de las voces, de los gritos; tomándolo debe sentirlo en su corazón y al escucharlo ya no irá hacia fuera sino hacia adentro.

Y en verdad les digo que ni cien tormentas y la explosión de mil volcanes podrán ya nunca separarlo de él.

Para buscar pues, la calma interior no vayan donde todo es calma, sino donde no hay paz y sean ustedes la paz. De esta forma la encontrarán al darla y la tendrán en la medida en que vean que otros necesitan de ustedes para calmarse “. (Del libro: Así habla Quetzalcóatl).

Cuando termines de leer este texto, y te pongas a practicarlo, comenzarás a caminar el camino y la meditación chamánica.

Tenía un hermano gemelo que se llamaba Xolotl que en su ritual tenía un aspecto perruno, sagrado, y siempre estaba relacionado con el fuego celeste. Pareciera ser que este hermano era el dios del inframundo, y era el encargado de traer huesos ancestrales para el nacimiento de las nuevas generaciones. Cuenta la leyenda que muchas veces Quetzalcóatl se disfrazó de él. En el profundo chamanismo tolteca cuando se estudia Quetzalcóatl siempre hay que estudiar a Xolotl (el gemelo oscuro), por eso la historia tradicionalista española todo el tiempo quiere ver a los toltecas como un pueblo pagano guerrero, y cuando uno camina su historia se encuentra con un pueblo religioso sagrado.

Entradas Recientes

Ver todo

Palabras finales

Comenzar a proyectar este libro fue caminar de pasado a presente, ver cómo evoluciona el canal de conciencia. El amor de este camino, los miedos transitados, las culpas que se soltaron, el dolor que h

La honestidad en relación a la compasión

“Honestidad”: cualidad del que comparte grandeza. La honestidad se traduce en el trasmitir coherente a lo que uno piensa o siente. La pregunta aquí sería si cada vez que trasmitimos algo somos conscie

El ejercicio de la gratitud

Cuando me reconozco como tierra, como materia, acepto la abundancia y doy porque ya recibo, porque soy tierra, naturaleza. Aceptar la abundancia es decir que soy creativo, alquímico. Aceptar la abunda

Comments


bottom of page