top of page

drauzio varella


El doctor Drauzio Varella es un oncólogo ganador del premio Nóbel. Un activista en contra de la mala distribución de fondos en la farmacología, que escribió este maravilloso documento hace muchos años:

El arte de no enfermarse: Si no se quiere enfermar, hable de sus sentimientos. Las emociones y los sentimientos que están escondidos y reprimidos, terminan en enfermedades como gastritis, úlcera, dolores lumbares, dolor de columna. Con el tiempo la represión de los sentimientos degenera hasta en un cáncer. Entonces, vamos a sincerar, confidenciar, compartir nuestra intimidad, nuestros secretos, y nuestros errores. El diálogo, el hablar, la palabra, es un poderoso remedio y una excelente terapia.

Si no se quiere enfermar, tome decisiones. La persona indecisa permanece en la duda, en la ansiedad, en la angustia. La indecisión acumula problemas, preocupaciones, agresiones. La historia humana es hecha de decisiones. Para decidir es preciso saber renunciar, saber perder ventajas y valores para ganar otros. Las personas indecisas son víctimas de dolencias nerviosas, gástricas y problemas en la piel.

Si no se quiere enfermar, busque soluciones. Las personas negativas no consiguen soluciones y aumentan los problemas.

Prefieren la lamentación, la murmuración y el pesimismo. Es mejor encender un fósforo que lamentar la oscuridad. Una abeja es pequeña pero produce lo más dulce que existe. Somos lo que pensamos. El pensamiento negativo genera energía negativa que se transforma en enfermedad.

Si no se quiere enfermar no viva de apariencias. Quien esconde la realidad, finge, hace poses, quiere siempre dar la impresión de estar bien, quiere mostrarse perfecto, bonachón, etc. Pero está acumulando toneladas de peso. Una estatua de bronce con pies de barro.

Nada peor para la salud que vivir de apariencias y fachadas. Son personas con mucho barniz y poca raíz. Su destino es la farmacia, el hospital y el dolor.

Si no se quiere enfermar, acéptese. El rechazo de sí mismo, la ausencia de amor por uno, hace que nos volvamos ajenos de nosotros mismos. Ser uno mismo es el núcleo de una vida saludable. Quienes no se aceptan a sí mismos, son envidiosos, celosos, imitadores, competitivos, destructivos. Aceptarse, aceptar ser aceptado, aceptar las críticas, es sabiduría, buen sentido y terapia.

Si no se quiere enfermar, confíe. Quien no confía, no se comunica, no se abre, no se relaciona, no crea relaciones estables y profundas, no sabe hacer amistades verdaderas. Sin confianza, no hay relacionamiento. La desconfianza es falta de fe en sí, en los otros y en el universo.

Si no se quiere enfermar, no viva siempre triste. El buen humor, la risa, el reposo, la alegría, recupera la salud y traen larga vida. La persona alegre tiene el don de alegrar el ambiente donde vive. El buen humor nos salva de las manos del doctor. La alegría es salud y terapia.

Recuerde que nuestro cuerpo físico es reflejo de nuestra salud, mental y emocional, por lo que la salud empieza en su cabeza y en su corazón. Dr. Drauzio Varella.

Así que, a poner en práctica la sanación en todo momento y lugar.

Sana el pensamiento

Sana la palabra

Sana el acto

Sana el hábito

Sana el comportamiento

Sana el destino

Entradas Recientes

Ver todo

Palabras finales

Comenzar a proyectar este libro fue caminar de pasado a presente, ver cómo evoluciona el canal de conciencia. El amor de este camino, los miedos transitados, las culpas que se soltaron, el dolor que h

La honestidad en relación a la compasión

“Honestidad”: cualidad del que comparte grandeza. La honestidad se traduce en el trasmitir coherente a lo que uno piensa o siente. La pregunta aquí sería si cada vez que trasmitimos algo somos conscie

El ejercicio de la gratitud

Cuando me reconozco como tierra, como materia, acepto la abundancia y doy porque ya recibo, porque soy tierra, naturaleza. Aceptar la abundancia es decir que soy creativo, alquímico. Aceptar la abunda

Commentaires


bottom of page