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El Carro. El burgués domesticado. El Hijo.

Actualizado: 31 may 2018

Aquí se lo ve a nuestro héroe aparentemente liberado de la encrucijada tensionante y divisoria de la carta anterior Los enamorados. Creyéndose victorioso se coloca egoicamente por encima de lo natural y sin contacto con ello, joven e inexperto se cree listo para la vida. Se lo ve encerrado entre cuatro pilares que sostienen una especie de techo (quizás en defensa de las flechas vectoriales de Cupido de la carta anterior). Se limitó, se separó y protegió de lo desconocido universal, del sol, de la luz. Se ve lo posicionado y seguro arriba de un carro con ruedas que parecen apoyadas más que unidas por un eje. Por delante hay dos especies de caballos disfuncionales de cuerpos incompletos y que, a pesar de mirar para el mismo lado, sus patas van para lados distintos. Este carro más que un carro parece un altar. Por ende, ¿avanza? El carro es el arquetipo del hijo educado que aprendió del padre y la madre el sistema piramidal. Sus padres, la clase social, el dinero, etc., lo han subido ahí. Se le enseña que puede tener un mundo adentro y otro afuera de su casa. Resulta un simulador hiper polarizado que necesita pertenecer a dicho sistema en pos de buscar debajo del Pater contención y seguridad. En el fondo se siente inferior mientras demuestra todo lo contrario con tal de pertenecer. Y lo grave es en esta educación del ego en el fondo es que no termina ni arriba ni debajo de la pirámide. No es pater ni prole. Llega un momento que queda enquistado dentro de esta pirámide. Queda tan perfectamente educado que no toma contacto con el padre o Pater, todo lo contrario. A veces se manifiesta rebelde a él, y tampoco toma contacto con los otros, los de abajo. Tanto ropaje, pose, techo, pulpito emulando un carro lo desconecto de todo. Nuestro futuro héroe se ha hecho como define Carl Jung PERSONA (máscara o máscaras públicas, cara externa): Es aquel que vive de acuerdo con lo que la sociedad espera de él. Se adopta así una identidad que responde a las exigencias y opiniones del afuera y a lo que corresponde del sistema. El ser se disocia según cambia la circunstancia externa engañándose a si mismo y a los demás. Se sobre identifica tanto con la persona que se cree que es eso. Puede resultar ser un narcisista desconsiderado y desconectado del otro. Todo se refiere a lo que él le pasa y lo que se trata de él.

En este escenario por encima de lo natural y lo humano, desde este altar-alter ego el carro compite, compara, demuestra. Anula (y se anula). Es vectorial, caprichoso, exitista. Lo bello esta en el exterior. De manera arrogante y soberbia demuestra superioridad desde esa elite a la que pertenece. Juzga, critica. Es el gran defensor de causas sin trabajar y poner el cuerpo en ellas. Está detenido defendiendo posiciones. Desde su imperfección construye y hace creer a los demás que él es perfecto. Es apático y un gran negador. “Jinete sin caballo”. A veces resultan rebeldes que demandan lo que supuestamente se merecen. Puede ser un gran seductor para buscar seguridad. En su quietud que hace que hace muchas veces crea esclavos que realizan las cosas por él. Un consultante de tarot tomado por este arquetipo es alguien que seguramente nos va a venir a probar a ver si le pegamos o no en la consulta. Todos hemos pasado por este arquetipo como parte de nuestra evolución en nuestra vida. No es casual que resulta ser el final de la línea primaria en donde aprendimos de otros, nos enseñaron a reconocer nuestro interior intimo, nuestro exterior público… nos enseñaron a dividirnos y responder al afuera y sus mandatos, a tener miedo, a necesitar pertenecer y asi llenarnos de privilegios dentro de la elite o grupo, a tener para ser, a rotularnos, a polarizarnos, a llenarnos de respuestas, a sobrevivir siendo neuróticos…. Hay tantas cosas reprimidas en este camino… ¿Como salgo de esto?: La carta nos da la llave. Esta en ese pasto natural que esta en esa tierra salvaje debajo y tan cercano a él. Somos seres naturales. Simplemente se trata de bajar de ese carro de altares que nos definen, protegen y adormecen. El carro tiene recursos siempre para salir de estar ensimismado, auto observándose y defendiendo posturas todo el tiempo. Observando hacia fuera, empalizando y conectándonos con la gratitud de todo lo nos ha traído hasta aquí es como podemos terminar en un hermoso y dinámico mundo lleno de posibilidades donde todos somos uno.

El carro desde esta mirada es un punto de partida para avanzar reconociendo lo que nos hemos convertido. ¿Nos resulta cómodo pertenecer? Nos separa y detiene. Lo tenemos todo para evolucionar con este arquetipo. Un año de Carro es justamente todo lo anterior. BAJAR DE LOS “SEGUROS” ALTARES, soltar al hijo que siente que no puede, que se esconde debajo del padre o el sistema que lo contiene, que adormece su sentir en la fantasía de que es eterno y siempre sobra el tiempo. Es también aprender a ser agradecido y ponerse a la par del otro empalizando, sintiéndolo, respetándolo, amándolo y cuidándolo. Tiene los recursos para hacerlo. Solo se trata de reconectar con quienes somos: SERES NATURALES. GRACIAS.


Techo: Protección y separación de lo universal, el sol, la luz. Protección.

Columnitas azules y rojas: Las emociones y la mente son las columnas estructurales del techo. Su mente y emoción tienen un techo. Sostienen y justifican ese límite.

Corona: identificación con el ego

Cetro: Símbolo de poder. En este caso no es de él, es del padre o del sistema Máscaras rojas en hombros: Carga su Persona, sus distintas personalidades. Las utiliza desde un lugar racional sus máscaras femenina o masculina de acuerdo a lo que le convenga para responder a las demandas del afuera, para demostrar y convencer

Armadura azul: Su emoción esta blindada y adormecida

Mira hacia el pasado, lo conocido y se posiciona por encima de la tierra de manera arrogante y soberbia.

Base del carro: Parece un pulpito con ruedas apoyadas. Es un altar que habla de una elite, de que pertenece a un grupo

Escudo con letras: Define una casta familiar que es de donde él viene. Algunos refieren a las letras SM “Su Majestad”

Caballos: Están cortados, no son naturales y parecen pegados al pulpito. Uno es rojo, (lo racional), que mira hacia lo conocido, el pasado y con sus patas parecen que se direccionan en ese sentido también. El otro es azul, (lo emocional), mira hacia lo conocido racional igual que el otro pero sus patas parecen que se direccionan hacia lo desconocido, el futuro.

Tierra: Es irregular y natural

Pasto verde: Presencia de lo natural






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