top of page

El Ermitaño

Actualizado: 5 ago 2018

Luego de enfrentarse con el orden, el sistema y método que impone la justicia, quien sacó a nuestro héroe de su mundo concéntrico, egoico y lo puso a convivir en sociedad dentro del sistema, nuestro héroe quedo dividido entre quien es y quien debe ser. Ya esta formado en el debería ser. La búsqueda de sentido que primariamente comenzó hacia afuera está llegando a su final. El ser esta dividido. Esta en la noche de las sombras. Es en esa negrura en donde se encuentra con el arquetipo del Ermitaño, un gran experimentado que acciona de manera lumínica en un aquí y ahora, que observa y resignifica permanentemente su pasado. El con su lámpara viene a poner luz en todo y terminar un camino de búsqueda exterior e iniciar al mismo tiempo otro de encuentro interior. Nos muestra que reunirnos con nosotros mismos es el accionar de iluminarnos. Con su aparición todo vuelve a lo natural.

Ermitaño: En los evangelios Gnósticos significa soltero o solitario que puede traducirse también como unido. Es unido con su si mismo.

Es el arquetipo del viejo sabio. Su sabiduría no viene de libros. Su sabiduría es su experiencia de vida. Como el arquetipo del loco es un caminante que ha asimilado la experiencia de su pasado. Algunos dicen que es el loco de viejo. Su vivencia posibilita el despertar del héroe.

Es el numero 9: El final de un ciclo en su punto mas conciente. Nos puede abrir a dimensiones desconocidas hasta ahora.

El Ermitaño es la prueba de la hechicera, donde la femineidad universal se compensa, desde un complejo de ignorancia, con el aprendizaje intelectual masculino de libros escritos por otros. No hay vivencia ni acción en ella. Hay acumulación de información como forma de poder desde una mente hermética y elitista. Su sabiduría vectorial y limitada la hace arrogante. Este viejo sabio pulsa desde lo racional con su humilde vivencia, no desde lo leído y aprendido de otros. Se reconoce ignorante y esta en completad con su ser. Es muy consciente y ha desarrollado una integración entre lo que piensa y lo que siente. Al ser su luz desde lo mental, desde lo que ve y percibe no es expansivo. Está integrado y unido pero su sentir y su pensar no están en un incluido aun. El es quien camina la sombra. No va hacia la búsqueda de ella sino que la encuentra teniendo como guía su intuición.

De los pasos de la felicidad de la psicología analítica (Silencio, Sacrificio, Transmutación y Felicidad) El Ermitaño es el primero: Es en el silencio donde se descomprime lo que presiona desde nuestro si mismo. Es en el silencio donde observamos, escuchamos y nos escuchamos. Es en este estado en donde comienza el “darse cuenta”, qué hacer con todo eso y por donde empezar.

El Ermitaño es analítico. Vuelve a su pasado lo registra, analiza, concientiza, lo acepta tal como es y lo resignifica. Tiene capacidad de discernir: Unión de todo lo experimentado que aliviana lo que esta sucediendo en el presente. Vive el hoy, sus recuerdos son solo una parte de su conciencia.

El Ermitaño está en lo colectivo, ilumina anónimamente. Su luz brilla para otros de forma natural no deliberada. Pasa sus pruebas, se retira, se une, integra y vuelve resignificado y con otra mirada a lo colectivo. Su luz es su accionar. No es un buen maestro que nos da todo servido. No pone hacer al héroe. Le es difícil enseñar de manera pedagógica. Su experiencia es un referente que nos puede anticipar y reconectar con nuestra esencia. A partir de ahí debemos aprender y descubrir nuestra propia luz y camino.

Es solitario: No padece estar solo ni necesita llenar esa soledad con nada. Es completo en su si mismo.

Es parte del todo, esta conectado con la humanidad y rompe el limite de lo individual. Es solitario con una unión interior y es un observador conciente que lo hace más fuerte al caos de nuestra sociedad sistematizada y masificada. Con su sabio registro de los hechos y su discernir no queda confundido en acontecimientos diarios, en idolatraciones, en el “tener para ser” ni en demandas externas. Su accionar lumínico nos recuerda la importancia de ser solitario y unido con mi interior.

Aquella persona que no quiera estar sola, que no se una con ese solitario no va a ser conciente nunca de quien realmente es. Solitario no es estar solo solamente, sino también hacerse cargo de lo despertado y llevarlo hacia la sociedad. Solitario es descubrir de manera introspectiva nuestra propia luz interior. El camino hacia la individuación es una experiencia personal y a veces muy solitaria: Saber quienes somos implica aprender a aceptar y extraer desde nuestras profundidades aquellas fuerzas y carencias propias que hemos proyectado en otros previamente. Hacerme cargo de ello. El ser solitario es el primer paso a nuestra auto realización. Nos puede devolver a la vida con energía de acción renovada sabiendo quienes somos en relación con nuestro mundo. El Ermitaño nos muestra que estamos todos solos y es justamente ahí donde está el inicio y la posibilidad de despertar.

El Ermitaño tiene culpa prometeica. El vuelve para transmitir su sabiduría. Cada vez que nos damos cuenta de algo que no era conciente, en donde nos unimos habiendo “robado el fuego de los dioses”, sentimos culpa de poseer este nuevo conocimiento: No podemos dejar de ver el adormecimiento de nuestro inconciente entorno. Si nos quedamos estáticos en ello nos deja tensionados. Lo integrado y reconectado nos tiene que servir para la conciencia colectiva y es vital transmitirlo al afuera, al prójimo adormecido, vaciarlo, accionar lumínicamente. En definitiva sacarlo del mundo oculto del arquetipo de la hechicera. Es por esto también que el Ermitaño es su prueba. La Hechicera metió para adentro su saber, el Ermitaño lo sacó para afuera. Es por ello que el triunfo de la línea de la sabiduría es justamente el arquetipo de La Torre, donde se destruye el limite del adentro y el afuera, donde ya no hay nada oculto, tapado u oprimido. Todo vuelve al desierto cortándose la ilusión de lo íntimo y lo publico. Todo está en un mismo plano.

Un año de Ermitaño es un año de reencuentro con nosotros mismos. Nuestra capacidad de observar lo vivido esta agudizada en pos de darle otro significado a todo nuestro camino. En importante ser concientes de no caer en el sobre análisis de nuestros registros vividos ni aislarnos. Puede ser que nos retiremos solitariamente a mirar, profundizar y encontrarnos con nuestro ser. Es un año de transmitir y sacar todo lo que se para darle utilidad colectiva, dejar de ocultarlo. Despertar a mi prójimo. Darme al otro de manera colectiva. Todo lo que se ya no tiene que ser para demostrar, tiene que ser útil para mi ser como una gran tabla alquímica. Es clave sacrificar el ego para ello.

“Cuando el ser se encuentre solitario estará lleno de luz, cuando se encuentre dividido estará llena de oscuridad” Jesús

“Quien mira hacia afuera sueña; Quien mira hacia adentro despierta” Carl Jung

Vejez: Representa el transito de la vida y todas sus experiencias en ella.

Viene del futuro, anticipa mirando el pasado el cual resignifica constantemente.

Capucha color rojo con pompón: Hace referencia al tocado del loco con los colores invertidos. Es color rojo y nos indica que el esta aquí y ahora

Lámpara en mano derecha: Toda su experiencia que viene de regreso es para su razón se haga luz. Tiene rojo lo que indica que pulsa de la razón. Se dice que es aquello que el loco tenia guardado en su bolsa.

Vara natural en mano izquierda: El loco la tiene en la derecha (visión clara conciente como guía). En el Ermitaño al estar en la izquierda su guía es la intuición.

Forro de la capa dorado: Es un gran discernidor desde su experiencia lumínica. Pone luz a lo vivido en su presente y lo aliviana

Capa Azul: Se muestra como emocional. Al ser un ser que discierne la gente puede verlo como emocional

Vestimenta Roja: Pegado al cuerpo y esta avejentada: Su razonamiento es por lo vivido. Son recuerdos, no toda su conciencia

Tierra arada en la derecha: Hace referencia a la domesticación pasada y que es hacia donde mira. No es totalmente natural esta manipulada por el hombre.


Commentaires


bottom of page