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El mundo

Actualizado: 28 jun 2019

Inclusión. Totalidad. Dinamismo.

Darse cuenta.

Danzar en el caos natural de la vida.

Universal y colectivo


Nuestro héroe ha llegado a la culminación de su gran viaje. Se ha nutrido con la energía de su sol, su luz, que iluminó su verdad: Estaba dividido, neurótico, en zona de confort y en elite la cual lo encerraba y adormecía. Supo salir de allí superándose desde su si mismo y uniendo sus polaridades. Desnudo y fortalecido en el arquetipo del juicio sale de su tumba. Lo reprimido, tapado y oculto se libera. El cielo y la tierra se abren y se hacen uno: Como es arriba es abajo. Como es adentro es afuera. A través del ángel con su trompeta por sonido o por vibrato ahora el héroe capta si o si el mensaje que el universo tiene para él, conectando con lo etérico. Es llamado a lo universal. En sincronicidad total, frente al gran portal ya abierto, en sincronía universal, integro, completo y resucitado esta listo para bailar en el caos de la vida desde su esencia indestructible. Es uno, es todo, es todos.

Hablar del arquetipo del mundo es hablar de dinamismo, de expansión e inclusión. Es hablar de ser universal: Esférico, ecuánime (ausencia de juicios), con conciencia de todos los triunfos recorridos en la línea del si mismo. En esta carta podemos ver todo lo dinámico del camino que nuestro héroe ha recorrido. En ella están la mayoría de los elementos lumínicos de arquetipos anteriores. El mundo representa al hombre en su gran darse cuenta, cuando unió su polaridad masculina y femenina, su razón con su emoción y de manera dinámica baila con todo eso en el caos de la vida centrado en su ser y en conexión con lo universal de manera continua.

Es el numero veintiuno. Numerológicamente si sumamos 2 más 1 nos da 3. Este ultimo numero nos habla de una superación total de la sombra, el debería ser y las divisiones y tensiones que este generó.

En la carta vemos como figura central un ser andrógino. Lo masculino y lo femenino se integran, se combinan en una sola entidad. Su sexo esta tapado. En realidad ya no importa. Siendo un ser universal y álmico hay una ruptura sexual que nos saca de la binariedad: masculino-femenino, lindo-feo, malo-bueno, inferior-superior. Se lo ve relajado. El velo o chalina flameante que lo rodea nos sugiere la presencia del espíritu siempre en movimiento y de la libertad. Ya no hay más definiciones. También el flamear de dicha chalina nos habla del elemento aire en donde nos vinculamos con todos y con el todo de manera continua.

Se lo ve albergado como en una especia de vagina, una veci capisci, el inicio de toda existencia. Algo termina y algo esta naciendo al mismo tiempo. Dicha vagina u ovalo esta repleto de laureles coloridos que representan la gloria de trascender el ser: Laureles dorados de visiones claras, rojos de racionalismo y azul de emocionalidades. Desde su ser puro el heroe esta en su gloria, en su si mismo incorruptible. Tiene la cabellera rubia. Es hijo del sol. El sol lo nutre pero no lo hace concentrico al todo. Su nivel adrenalínico enérgico pone al héroe en movimiento constante continuo.

Este ser casi desnudo y natural que se lo ve contenido por esa guirnalda de laureles es libre de expresarse al fin, sin esfuerzo. En terminos jungnianos esto podria simbolizar el si mismo, el centro de la totalidad psíquica. Nuestro héroe experimentó su si mismo por momentos durante el camino. Ahora en completud y de manera constante sabe quien es. Desde ahí es imposible perderse ni separarse de su esencia ante cualquier circunstancia que le presente la vida. Conectado con lo universal lo que suceda en su transcurrir ya no tendrá un interés egoísta sino uno totalmente colectivo.

A la figura central del arquetipo del mundo se la ve en actitud dinámica: Está sostenido solamente con su pierna derecha racional que pisa firme esa tierra dorada alquimizada indestructible: Ha conectado con su esencia y pisa firme. Por otro lado su pierna izquierda emocional esta libre y en encuentro permanente con lo espontáneo. Posee en su mano derecha una pluma que con la cual escribe su historia para recordar y estar atento en su andar a no entrar en ciclos repetitivos. En su mano izquierda tiene una vara alquímica, aquella que el mago tenia al principio del camino. Seguramente dicho mago desde su inseguridad y en pos de ser aplaudido y aceptado entregó al mejor postor. Aquí el ser universal la recupera: desde su emoción y pulsion vida hay un despertar de potestades. Pareciera que estuviera dibujando símbolos en el elemento aire abriendo el mundo del éter, de lo desconocido. Puede con esta varita conectar con nuevas realidades y dimensiones. Su pasado es una potestad para hacer un camino de conciencia plena y su emoción es potestad alquímica que puede transformar su realidad y conectar con lo desconocido.

La pose y gracia de este ser nos refiere a un baile. Esta en realidad bailando, sintonizando y sincronizando con la danza de la vida. Su danza y dinamismo fluyen y se han hecho orgánicos en él, es parte de su cuerpo, su mente no esta al pendiente del tema. El bailarín del mundo no pretende nada más que ser el mismo. No está fijado por el pasado ni por el futuro, se mueve al ritmo del presente siempre mutable. No danza en un idilio inmune a los conflictos de la vida. Desde su fortaleza y fuera de la divisoria neurosis, dicha danza incumbe a la creación como a la destrucción para una nueva creación. Nuestro heroe ya no sueña con la búsqueda de un tesoro fuera de él que resuelva su vida. Como los alquimistas está ocupado momento a momento en transformar las bases del metal de su existencia diaria en experiencias doradas de valor perpetuo para su crecimiento y evolución. Su luz no viene de alguna estrella o del sol. Su luz viene de todas partes desde el ser universal completo que ahora sabe que es.

Como mencionamos la figura que se presenta en el arquetipo del mundo es andrógina. Salio del conflicto binario de la domesticacion. Algunos autores observan mas alla y nos muestran que sus senos y sus curvas refieren a lo femenino. Esto nos refiere a que nuestro heroe esta conectado de manera vital con su lado femenino su pulsion vida, experimentado la vida desde su si mismo, desde su anima, su alma.

El arquetipo del mundo nos refiere a que todos somos uno. Hay un ser central dentro del ovalo. Pero dado todo lo expuesto el mundo podria ser muchas personas. Es una carta que nos representa a todos en el mundo sostenidos por una fuerza almica, un gran inconsciente colectivo y el si mismo en su centro: Un “Anima Mundi”, así llamaban los alquimistas a la fuerza oculta que anima todo lo vivo desde las estrellas a los seres vivos de nuestro planeta. La autorrealización de un individuo, su iluminación interior y conexión con su si mismo afecta sin buscarlo como consecuencia a aquellos que lo rodean, a su tribu. Una nueva relación del si mismo en una persona individual, hará brillar su reencarnación en el entorno colectivo, impulsando toda una mutación de dicho entorno. Porque en definitiva somos todos, somos uno.

El arquetipo del mundo posee una cuadratura a sus extremos compuesta por un toro, un león, un águila y un ángel. Al igual que los cuatro puntos de una brújula enfatizan la nueva dimensión que ofrece esta carta. Están vivos y el libre bailarín del mundo está en constante movimiento en relación a este entorno de talentos naturales ya integrados e incluidos en él. Desde la numerología este número cuatro representa aquí base y seguridad: Un dinámico punto de partida hacia lo nuevo. Abajo de la carta en el mundo de lo terrenal vemos de color dorado por un lado un toro: Nuestro heroe posee la fuerza de él, ha conectado fuertemente con la tierra que lo provee y cuida, ha conectado también con el mundo de la materia y lo sensorial. Por el otro lado vemos a un león: posee su presencia y brillo expansivo, y lo hace desde su talento guía colectivo e inspirador. Arriba de la carta en el mundo de los cielos y lo universal vemos por un lado a un águila: Nuestro heroe tiene visión clara de todo viendo más alla de lo evidente y lo raso, lo cual lo inunda de infinita sabiduría. Dicho águila posee alas, (símbolo de libertad), de color azul indicándonos que nuestra mirada siempre tiene que estar trabajando con la emoción, nuestra pulsion vida. Es lo que realmente nos libera. Finalmente en el cuarto extremo nos encontramos con un ángel: Nuestro heroe ha recibido experiencias y espiritualidades del mundo universal. Esta conectado a través de él con lo etérico desconocido. Dicho ángel posee alas de color rojo lo cual nos indica que nuestra mente racional tiene que desarrollarse en libertad para que nuestro talento sea una realidad expansiva. Tanto el águila como el ángel poseen coronas rojas que nos refieren a que es clave estar en discernimiento, alivianando lo que esta sucediendo en un aquí y ahora, ser escéptico de lo que creemos de nosotros y así posibilitar la conexión universal y la apertura de nuestra visión mas alla de lo que veo.

El ángel, el águila, el toro y el león forman un cuadrado que contiene a este ovalo circular de laureles. Simboliza a lo que los alquimistas llaman “La cuadratura del círculo”: El milagro de la autorrealización, de la unión armónica de la verdad terrenal y la celeste universal. Representa la idea de que lo imposible es posible dentro de una realidad física. Siendo yo, unido, integrado, fuera de lo binario, escéptico, con visión clara, colectivo, conectado con lo universal, dinámico, emocional - racional todo es posible. Estoy listo para cualquier prueba desde mis potestades naturales.

El arquetipo de el mundo en su camino vertical el es el triunfo de la línea del talento. El carro, el burgués domesticado, el hijo del sol esta concentrico y egoico. Aislado de lo natural y universal protegido en su altar cree desde su ego estar completo. Cree que teniendo cosas va a ser. Su ser está adormecido y desconectado siendo lo que le enseñaron, respondiendo a lo que se espera de él. En el arquetipo de la templanza, su prueba, ha bajado de sus altares elitistas y sobre adaptados, de su adormecimiento y ha pisado la tierra. Ha pasado por toda una experiencia profunda que lo ha conectado con su esencia y fue capaz de sacrificar y transmutar internamente su mundo burgués, piramidal y domesticado. Ahora es momento de unir lo separado, superar la neurosis entre el sentir y el pensar. La templanza lo sabe todo, lo tiene todo. Y es por eso que bajo ella como triunfo de la línea del talento esta dicho arquetipo del mundo donde ya no hay separación. Todo esta integrado, unido e incluido. Allí ya no hay más ropajes de la domesticación. Todo es expansión, dinamismo, si mismo, talento puro. Un gran darse cuenta donde lo importante es bailar en la cambiante y caótica danza de la vida y así evolucionar de manera continua. Puede bailar en el caos de luces y sombras, emociones y razones de la vida. Su fuerza, su brillo, su visión y su conexión con lo universal la acompañan, siendo en movimiento el verdadero quinto elemento, la quinta esencia.

Un año de el arquetipo del mundo es un año totalmente dinámico. Nuestro ser reclama expansión total. Estamos listos para ello. Es probable que sea como sea nos liberemos de personas, situaciones. Es un año de emponderarnos quienes somos. Es un año de un gran darse cuenta. Este tsunami vital que barre con todo lo viejo y lo que resta e impide dicha expansión puede resultar arrollador si llevamos ese darse cuenta solo a un terreno mental. Esta terminando y empezando algo nuevo. Lo evolutivo aquí es bailar el caos de la vida siempre cambiante, sincronizando con ella y entregándose a lo que es, conectando con lo desconocido eterno y en atención total a todo lo que suceda.

El arquetipo del mundo es la carta del paso. Aquí se termina la evangelización de algo. Nuestro heroe ya se transmutó. Ahora camina, baila con la vida de manera natural. Esta carta es la antesala del loco liberado, a quien lo visten por la inquisición. Una nueva aventura de descubrimiento seguramente vuelve a comenzar en él.

Soy nómada, enérgico.

Soy pagano, soy ecuánime.

Soy confianza, respeto, cuidado.

Soy compasión, soy intuición.

Soy Olucum y Oludá (femenino y masculino)

Soy vacuidad conectado con los caminos del vaciar.

Soy natural, soy vacío, soy universal.

Soy porque recuerdo lo que soy.

Soy nada, soy todo.

Soy otro, soy todos.

Soy Ubuntu en continuidad.

Soy tribu

Carlos Gustavo Villamor




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