top of page

La Cocinera y El bibliotecario. Carl G. Jung

Actualizado: 28 sept 2021







La Cocinera y el Bibliotecario

Texto Extraído del Libro Rojo de Carl Gustav Jung

N O X Q U A R T A 2,i Cap. xvn [1H 114]214

Escucho el rumor del viento matinal que llega desde la montaña. La noche está superada, ya que toda mi vida estuvo entregada a ella, trabada en eterna confusión y expandida, pendía entre los polos de fuego. Mi alma me habla con voz nítida: “La puerta se ha de elevar por el gozne para que surja un pasaje libre entre aquí y allá, entre sí y no, entre arriba y abajo, entre derecha e izquierda. Se han de construir pasos aireados entre todas las cosas opuestas, vías fáciles y llanas han de conducir de un polo al otro. Una balanza ha de ser dispuesta, cuya aguja bascule silenciosamente. Una llama, que no disipe el viento, ha de arder. Una corriente ha de fluir hacia su más profunda meta. Los rebaños de animales salvajes han de migrar a sus lugares de pastoreo según sus antiguas mudanzas. La vida sigue su curso hacia adelante, del nacimiento a la muerte, de la muerte al nacimiento, inquebrantable como el curso del Sol. Todo sigue este curso”.

Así habla mi alma. Pero yo juego despreocupada y cruelmente conmigo mismo. ¿Es de día o de noche? ¿Duermo o estoy despierto? ¿Vivo o ya he muerto?

Ciegas tinieblas me cercan -un gran muro-, un gris gusano del crepúsculo se desliza a lo largo del muro. Tiene un rostro redondo y ríe. La risa es convulsiva y realmente redentora.

Abro los ojos: allí se encuentra la cocinera gorda ante mí: “Tiene un buen dormir. Ha dormido más de una hora”.

Yo: “¿Realmente? ¿He dormido? ¡Estaba soñando, qué juego espantoso! Me quedé dormido en esta cocina; ¿es éste pues el reino de las madres?”.

Cocinera: “Tome un vaso de agua, todavía está completamente embriagado de sueño.”

Yo: “Sí, dormir así puede embriagarlo a uno. ¿Dónde está mi Tomás? Ah, ahí está, abierto en el capítulo 21: ‘Sobre todo y en todo, alma mía, busca siempre tu calma en el Señor, pues Él es la calma eterna de todos los santos’ ”. Leo este pasaje en voz alta. ¿No hay detrás de cada palabra un signo de interrogación?

Cocinera: “Si se quedó dormido con esta oración, entonces debe haber tenido un hermoso sueño.”

Yo: “En efecto, he soñado -pensaré en el sueño-, A propósito, dígame, ¿para quién es cocinera, en realidad?”.

Cocinera: “Para el señor bibliotecario. Le encanta la buena cocina y hace ya muchos años que estoy con él.”

Yo: “Mire usted, ni me imaginaba que el señor bibliotecario tuviese tal cocina”.

Cocinera: “Sí, sepa que él tiene un paladar fino.”

Yo: “Adiós, señorita cocinera, le agradezco en especial el hospedaje”.

Cocinera: “De nada, de nada, el placer fue totalmente mío.”

Ahora estoy afuera. Entonces, ésa era la cocina del señor bibliotecario. ¿Sabrá él lo que se cocina ahí dentro? Seguramente nunca ha intentado un dormir de templo ahí dentro. Creo que quiero devolverle el Tomás de Kempis. Entro en la biblioteca.

B.: “Ah, buenas noches, ahí está usted otra vez”.

Yo: “Buenas noches, señor bibliotecario, aquí le devuelvo el Tomás de Kempis. Me he sentado un rato en la cocina para leer, por cierto, sin sospechar que fuera su cocina”.

B.: “Pero, por favor, no es nada. Espero que mi cocinera lo haya acogido bien”.

Yo: “No puedo quejarme de la acogida. Incluso he dormido una siestita sobre el Tomás”.

B.: “No me sorprende. Estos libros devocionales son espantosamente aburridos”.

Yo: “Sí, para gente como nosotros. Pero para su cocinera este pequeño librito es, por cierto, muy edificante”.

B.: “Bueno sí, para la cocinera”.

Yo: “Permítame usted una pregunta indiscreta: ¿ha tenido usted alguna vez también un sueño de incubación en su cocina?”

B.: “No, nunca se me ocurrió esa singular idea”.

Yo: “Le digo que así podría aprender algo acerca de la esencia de su cocina. ¡Buenas noches, señor bibliotecario!”

Entradas Recientes

Ver todo

Procrastinaciones por reclamo del universo

El Olvido Olvidar es una acción involuntaria que consiste en dejar de recordar, o de guardar en la memoria, información adquirida. A menudo el olvido se produce por el "aprendizaje interferente", que

Procrastinaciones Emocionales

Aceptación Sombria Con origen en el término latino acceptatio, el concepto de aceptación hace referencia a la acción y efecto de aceptar. Este verbo, a su vez, está relacionado con aprobar, dar por bu

Procrastinaciones Mentales

La Duda La duda es una dificultad para elegir y tomar decisiones en un área específica. La duda hace que la persona se quede allí hasta encontrar la respuesta. La duda no es todo o nada. La duda es co

Comments


bottom of page