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La Estrella

Actualizado: 27 jun 2020

Aceptar. Soltar las cargas. Fluir. Naturalización de lo femenino y lo masculino. Las expectativas


Nuestro héroe ha sido despojado de su torre, donde se sentía orgulloso, poderoso, en lo alto de su ego. Su sobre adaptación al hermetismo, a las elites, a vivir protegido y en una atmósfera de miedo lo había desconectado de lo real. Su adoración al perfeccionismo, al control obsesivo de su mundo encerrado, a creerse que solo él es quien gobierna su vida y a la ilusión de que hay un adentro seguro conocido y a un afuera incierto y peligroso fue tal, que terminó totalmente esclavizado de dicha adoración. Gracias a la intervención de Dios (lo desconocido) en ese rayo, fuego o pluma nuestro el héroe es lanzado a la vida, fuera de sus dualidades y neurosis, cayendo boca abajo hacia la tierra, tomando contacto con su esencia fértil y natural. En este acto liberador mas allá de su control es cuando su ego queda disminuido, su corona egoica destronada y su torre iluminada con lo divino. Perdió su brújula egoica al fin… Ahora tiene la posibilidad de conectar con algo mas alla: Lo universal, lo emocional femenino (pulsión vida). Tiene la oportunidad de conectar también con la sincronicidad del fluir de lo natural, soltar las pesadas cargas que acuñó en todo este viaje domesticado, soltarse a la naturaleza de las emociones. Ahora sabe donde realmente esta ubicado, y tiene la posibilidad aceptar que es un ser universal parte de un todo vivo y armónico.

Es el numero diecisiete. Numerológicamente uno mas siete nos da ocho. Nos remite a la acción de infinito, dinamismo y liviandad. Resulta ser entonces el mismo número que el arquetipo de la justicia, pero posee un carácter totalmente vital y expansivo. El mundo de este ultimo arquetipo es dinámico encerrado dentro del sistema y el método, la jurisprudencia y el debería ser. Ordena y regula siempre en las mismas atmósferas. Hablar del arquetipo de la estrella es también hablar de un nuevo tiempo en el camino donde lo natural se incluye. Lo primeros que notamos en la carta es la aparición del cielo, el más notorio de todos los arquetipos. Desde el arquetipo de numero seis, los enamorados, que este no se veía. Permanecía allí detrás de idealizaciones irreales que puso en espera y vigilia al héroe, sacándolo de su estado dinámico natural.

Al ser luego herido con la flecha de cupido, nuestro héroe aprendió a protegerse de lo universal como vemos en el siguiente arquetipo, el carro con su falso techo protector. Esta carta nos propone aceptación y atención a ese cielo, quizás queriendo establecer una conexión con las estrellas y cualquier cosa que suceda debajo de ellas. Las estrellas en ese cielo simbolizan generalmente las fuerzas que nos guían. Mas que guiarnos nos ubican para poder encontrar el camino, nos conectan con nuestro universo interno y nos impulsan a ponernos dinámicos para entonces atravesar dicho camino. Al romper los límites de la torre el ser siente que es universal, liviano y vinculado, acompañado e integrado a un todo de luces y sombras. Debajo y en comunión con este cielo se encuentra una mujer desnuda en estado esencial, desposeída de toda identificación, sin ningún ropaje de la domesticacion, expuesta y en contacto directo con la naturaleza. Su ritmo parece tranquilo, introspectivo y femenino. Se la ve arrodillada en actitud humilde, entregándose al principio femenino natural del Eros, representado por la tierra y el río. De manera simple suelta lo cargado y estancado en sus tinajas y lo reintegra a lo sincrónico de la vida. ¿Que es una carga?: Aquello que tuvo utilidad evolutiva y fue dinámico. Se detuvo y ya no nos sirve más. Dentro de las tinajas encontramos agua detenida y estancada: Emociones racionalizadas devenidas en sentimientos. Estas cargas en la estrella se sueltan al movimiento natural de la emocionalidad, representado por el agua del río. En este soltar no hay esfuerzo alguno. Esta mujer se entrega y acepta el todo sin querer controlar el libre fluir de las aguas, fenómeno natural que opera de manera independiente, cuyo movimiento y dirección esta regido por la gravedad. Se dice que el héroe, quien ayer estaba sentado en lo alto de su torre, tras la caída ahora descubre que no es nadie, perdido en el momento. No es casual que no se lo vea en el dibujo de la carta. El arquetipo de la estrella es el triunfo de la línea emocional (pulsion vida). Vemos en un estado primario arriba de la línea al arquetipo de la emperatriz quien sentada juzgó y limitó su naturaleza femenina, fértil ante el mundo domesticado masculino, quien le hizo creer que era débil y vulnerable. Tuvo miedo que lo diverso externo la lastime, se anuló y levantó su escudo, protegiendo su natural fluir. Su mundo femenino se transformo en una herramienta manipulativa y controladora de supervivencia. Se hizo fálica para sobrevivir en ese mundo masculino domesticado.Por debajo nos encontramos con la prueba de la línea: El arquetipo de la rueda: Karma de todo lo anterior. Un mundo antinatural detenido en lo racional del aire que no contacta con la tierra femenina: Lo evolutivo esta quieto y discontinuo. Nuestro mundo emocional esta racionalizado y dominado por los demonios de la culpa, el miedo, el dolor y el ego con su debería ser e idealizaciones. El arquetipo de la estrella, triunfo de la línea emocional es la resolución de lo adictivo del mundo de la rueda. Viene a soltar esa agua detenida devenidas en cargas antinaturales: Nuestra identidad domesticada, nuestras sobre adaptaciones, todos lo que nos limita, vampiriza, pensamientos reiterados, pendientes, vocaciones frustradas, angustias, dolores, miedos. Se suelta el razonado sentimiento a la fluida emoción natural. En ella todo se aliviana, dinamiza y sincroniza nuevamente. Este arquetipo viene a romper el estado temporal anterior de la carta de la torre donde se destruyó la espera. Ahora el mundo de la estrella viene a liberar el detenimiento y a naturalizarlo todo. Su aporte nos posibilita entrar en una nueva dimensión de comprensión en donde las vicisitudes de la vida se observarán desde un aspecto eterno y universal. Fuera de los muros de la torre la vida se amplia ante nuestros ojos.


El mundo de la estrella es armonioso. En ella claramente se ven los cuatro elementos de la creación: arriba de ella rodeándola se ve el mundo masculino representado por el fuego (las estrellas) y el aire. La mujer esta arrodillada sobre el mundo femenino representado por la tierra y el agua. El tomar contacto con estos elementos de la naturaleza exterior nos habilita a experimentar nuestra naturaleza esencial interna. Podríamos relacionar estos cuatro elementos naturales con las cuatro funciones de la psique según Carl Jung: Pensamiento (aire), sentimiento-emoción (agua), intuición (fuego) y sensación (tierra). En la rigidez de la torre se encontraban encarceladas y fijas en la sobre importancia del vectorial y fálico mundo masculino domesticado. Liberadas gracias a la intervención del rayo divino, ahora en el mundo emocional y natural de la estrella los cuatro elementos de la psique se han vuelto vivos y enérgicamente vibrantes, revelando su naturaleza verdadera y en pos de la integración.El aspecto sombrio y estático del arquetipo de la estrella son las expectativas. Recordemos que las estrellas no nos guían como un gps, nos ubican. Es un punto de partida vivificado, en conexión con un todo universal. Las expectativas se generan cuando esperamos solamente a que el universo haga. Fantaseamos con resultados. Debemos ser nosotros quienes nos tenemos que poner a hacer. En esta liviandad universal debemos aprender a observar y fluir en las oportunidades y meternos en la Sincronicidad del río de la vida. Somos nosotros canales universales. Debemos estar atentos a no confiar solo en la magia de las estrellas. No esperemos que el universo nos dé. No volvamos a cargar las tinajas ahora con expectativas. El universo siempre nos da haciendo. Muchas veces se relaciona este arquetipo con estados de angustia. Es un canal de salida liberador de esa emoción.La estrella nos aporta una nueva fase de contemplación, liviandad y fluidez. Representa un paso importante hacia la participación más conciente y activa en el proceso de individuación. Aceptar y dejar entrar lo natural universal que sugiere este arquetipo nos conecta con nuestra propia naturaleza. Podemos comprender ahora que la misma se hallaba escondida de los demás y de nosotros mismos dentro de la torre de racionalizaciones, apariencias y defensas. Es clave ahora no dar marcha atrás: Ir a la raíz de todo lo cargado, limitado, postergado y detenido. Destruir lo que quedo de la torre para que ya no sea un anulador refugio de nuestro ego. Recién ahí entonces soltar las cargas limitantes, nuestras emociones y pendientes para fluir libremente y livianos. El soltar de esta manera no resulta un acto premeditado o dirigido. No seria real y fértil. Es consecuencia natural y sincrónica al hallarnos incluidos en lo universal, libres, concientes y livianos. Naturalizar nuestros aspectos tanto femeninos como masculinos como parte de un todo nos hace superarnos en este arquetipo y prepararnos para el próximo, la luna y el atravesar de sus pruebas en busca de la verdad, la claridad y la luz.Un año de estrella es poner todo en su lugar desde el sentir. Es entender que la concepción de todo no lo tiene un razonamiento ni una acción sino un sentimiento, una emoción o una sensación. Este año también puede ser de emociones dejan de visitarnos, personas que se van de nuestra vida, relaciones de pareja que se sueltan. Esto no significa siempre que se termine. Algo que ya no sirve o puede ser una carga se libera. El año ya nos va a ir marcando que fue lo mejor que nos podria haber pasado. Es clave aprender a aceptar lo que es. “Cuando hayas encontrado el comienzo del camino, la estrella de tu alma mostrará su luz” “Mi planeta es quien me alimenta, la carga no es natural, la emoción siempre me suelta, la sensación de soltar no es algo que hay que aprender. Es algo que hay que recordar…”

Estrellas: Es la presencia de lo universal y su luz. Son ocho. Enfatizan el número de la carta y su aspecto dinámico universal. Hay una doble estrella central dibujada con exactitud geométrica con ocho puntas cada una. Vuelve a enfatizar el numero ocho. Parece un mandala que gira en su propio eje, que nos sugiere una visión de plenitud que surge de lo más profundo y puede aparecer en la conciencia o puede representar también un centro estabilizador. Las demás estrellas parecieran estar girando en derredor a la estrella central de manera armónica.

Mujer: Se encuentra desnuda. Es símbolo de que la femineidad y emocionalidad ahora están sueltas. Se la ve expuesta a lo natural y en contacto directo con él. Desposeída de ropajes de la domesticacion nos enfatiza su autenticidad. Se encuentra arrodillada en postura humilde y sobre su pierna izquierda dándonos a entender que se apoya en la emoción. Su pie derecho esta metiéndose en el agua emocional diciéndonos que su avanzar racional es desde el subconsciente y puede también avanzar en las emociones. La postura de su cabeza enfatiza su actitud de humildad y entrega al momento. Pelo Azul: puede leer su subconsciente. Representa también la conexión con lo desconocido.

Tinajas: Elemento de carga y transito. Son de color rojas y gemelas: Nos hablan de la dualidad racional. Evoca que ella conoce su mundo racional y en actitud humilde lo suelta. Contienen agua emocional detenida. Algunos dicen que el agua de la tinaja derecha vuelve a la fluidez del río que la purifica y dinamiza. El agua de la tinaja izquierda cae en la tierra nutriendo quizás una semilla que yace dormida en ella.

Río: movimiento natural de lo emocional. Elemento de la sincronicidad. Posee olas lo cual enfatiza su dinamismo.

Árboles: Son dos y resulta notorio que no son exactamente iguales y de color verde. Nos enfatiza lo natural fuera de toda perfección: Nos hablan de amor natural. Simbólicamente expresan lo transpersonal y lo individual. Enraizados en lo profundo de la tierra y erguidos hacia el cielo, conectan ambos principios masculino y femenino. Pájaro: nos indica libertad. Es una criatura viva: La conexión entre el cielo y la tierra se ha vuelto una realidad viva. Tierra: Es virgen no esta trabajada por el hombre. Del lado izquierdo de la carta hay un plantín verde augurándonos un camino natural hacia lo desconocido.


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