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La simplicidad del timo


Después de leer toda la información me gustaría unificar en breves palabras qué es la energía timoidea.

Timo es la conciencia del pensar donde la actitud de la mente requiere de alivianar, fluir, accionar, sin tener ningún lugar donde llegar.

Timo es encontrarse con el igual, sabiendo que el prójimo es nuestro espejo.

Timo es saber que tu mente, a través del pensar, es un canal de conciencia infinita.

Timo es saber que es en tu cuerpo donde radica la verdad de tu comportamiento.

Timo es saber que eres espíritu en una experiencia humana que no es la primera ni la última.

Timo es entender que la evolución es esférica y no es un camino lineal-vectorial.

Timo es ser más socrático. Es no saber nada porque el camino esférico requiere desaprender lo aprendido constantemente.

Timo es comportarte con fluidez como lo hace tu cuerpo, como lo hace la naturaleza.

Podemos así concluir que hay una diferencia entre la conciencia del sentir y del pensar. Sentir es continuidad, y el pensar es la fluidez que nos da conciencia del evolucionar.

“He sido tildado de caprichoso al querer trabajar el octavo chakra (el timo) pero creo que el hombre contemporáneo requiere de una transformación en su forma de pensar. Unir el consciente con el subconsciente, tal vez es el paso hacia el encuentro que necesita la masa colectiva dividida en castas, civilizaciones y cultos. Cuando esta unión se produce, deja la mente de tener control y está abierta a tomar conciencia de aquello que está reprimido y en el plano desconocido.

Fluir es el encuentro con la sincronicidad que apoya el universo. Ser como el mar, como el río. Dinámicos, continuos. Dinámicos por amor, dinámicos sin esfuerzo. Esa naturaleza requiere de amar lo que haces, o de hacer lo que amas".

Timo es hacer lo máximo posible, con el menor esfuerzo, porque es la facilidad del hacer cuando haces lo que te apasiona.

Timo es llegar al “cómo” sincronizado con el universo, desapegando la gran interrogación en el absoluto.

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