top of page

Los enamorados - La duda. Decisión – indecisión. Idealizaciones

Aquí vemos un sol tapado aparentemente por un inocente angelito con arco y flecha que comúnmente se lo conoce como cupido.

¿Que representa el sol en lo arquetípico? La verdad, lo esférico, lo adrenalínico, el brillo natural, el si mismo, lo expansivo, dinamismo, brillo, da luz y energía sin selección ni espera de nada a cambio. Parece una carta sentimental pero es una carta que nos deja quietos en escena.

En esta carta se ve por primera vez al héroe. El ya esta en el puente adolescente y se lo ve entre dos mujeres. La madre (lo primario, el nido, alimento, lo conocido) y la amante (lo secundario, lo nuevo, lo desconocido). Nuestro héroe ya esta listo para la aventura se encuentra en un conflicto real tensionado en una encrucijada teniendo por encima un ángel que tapa la verdad, el si mismo con un arco y flecha que apunta a su corazón.

Algunos tarots la llaman “El doble camino”, “Los amantes”. El gran problema de esta carta es la duda, la decisión, las idealizaciones de lo que debería ser.

CUANDO DUDAMOS ES NO. La duda es negación. La duda detiene y separa. Es quedarse quieto entre dos cosas que están separadas. Existe desde que el hombre se sobre adapto a la perfección. Es una situación de cabeza dividida entre lo correcto y no correcto, lo perfecto y lo no perfecto. Es la sombra de la razón que no quiere estar suelta y fluida.

Decidir un camino es negar y tapar el otro. El héroe en esta etapa primaria embebido por el ego piensa de manera soberbia que decidiendo puede configurar su vida, negando y no entregándose a su sentir, a lo sincrónico.

La decisión tiene su raíz en la división. Siendo negadores producimos polaridades. Terminamos siempre divididos y generamos al juez que en primera instancia juzga, luego elige y finalmente decide. Todo aquel que decide vive siempre entre ego y si mismo tensionado, presionado y sin evolucionar. La decisión en definitiva es indecisión.

Ser escéptico es distinto a dudar. El escéptico descree de la situación y va por más en lo desconocido. El escéptico no decide sino que siempre integra lo separado de el, lo desconocido. El dudoso requiere de la separación y produce la elección, por ende niega aquello que no ha elegido. En algún lugar esa toma de decisión genera que el universo se vea obligado a ponerlo nuevamente en esa situación de división, elección, selección y decisión. Esa elección o duda se produce desde la separación de lo bueno lo malo que le ha dejado la etapa de domesticación vivida. En los enamorados en el doble camino se produce una sensación de dualidad en donde el héroe comienza a crear su ego.

Cupido (Hijo de Venus la diosa del amor y Marte dios de la guerra) lo llaman como el ángel de la suerte, del amor. Esta armado. Hay algo tramposo en la carta. Cupido en el mito posee dos flechas. En el tarot se ve solo una. Posee un listón blanco que nos sugiere la existencia de más flechas pero no se ven. Una de las flechas que cupido posee es con punta de oro y era para conceder el amor mientras que la otra era con punta de plomo para sembrar el olvido y la ingratitud de los corazones. Las dos matan, una por amor y la otra por desamor. Representa el Eros, el mundo de las idealizaciones antiguas, puede ser la muerte de la continuidad en la espera y vigilia de situaciones idealizadas y, en algunos casos, de resolución mágica. Idealizamos como forma de compensar complejos de sentirnos no atendidos, inferiores, malos, antinaturales o ignorantes. Queremos que no se vean, los tapamos. Nos refugiamos así en un mundo ideal e irreal anulando nuestra complitud en vigilia de que ese ideal algún día sea. Le entregamos de esta manera el poder a Cupido, la suerte y nos ponemos en perezosos. Nos llenamos así de expectativas que al ser proyecciones de un futuro no real nos terminan haciendo daño. Depositamos fe en la espera. No acciono, no me incluyo…No sucede… Estoy muerto en vida. Cupido nos filtra la energía, nos pone procesales, vectoriales y esperanzados negando las pulsiones vida, talento, muerte, sexual, etc. Cupido nos confunde con su aspecto dual. Es quien nos mata. El amor tiene que pasar por la muerte. Las cabezas de las idealizaciones y ego caen. Necesita transmutar para ser héroe y sincronizar.

En este todo este contexto cíclico de dudas, decisiones, negaciones e idealizaciones somos una gran nube egoica que tapa nuestro ser, nuestra vocación, nuestro llamado. Estamos sobre adaptados a todo este escenario racional estático y nos causa tensión. Donde hay tensión hay síntoma. Donde hay síntoma hay siempre enfermedad sea corpórea o psicológica dado lo tapado y la apatía emocional que representa esta situación dividida mental.

Por otro lado esta carta habla de la manera que nos vinculamos, amamos y evolucionamos en este aspecto. Muchas veces nos confundimos y creemos que fuera de lo primario es lo mismo que sentimos con nuestros padres en otras personas. Esto se da cuando no tomamos a nuestros padres como punto de partida en la evolución emocional. Tampoco se trata de cortar con nuestros lazos primarios: Si cortamos proyectamos, veo en los otros a papá y a mamá, no diversifico mi emoción. Siempre me relaciono de la misma manera infantil. Desde ese punto de partida se trata de continuar nuestra evolución emocional. Si evoluciono suelto la madre y el padre. En lo vincular esta carta habla de una transición del héroe donde se da cuenta caminando que el amor en lo secundario no es igual al primario. Aquí comienza a practicar el amor. Los enamorados son almas que van aprendiendo y trasmutando a medida que se van encontrando con otras almas, eso es amor evolutivo.

Algunas veces cuando aparece en una consulta se puede ver que la gente nos esta mintiendo (hay algo que esta tapado). También puede significar tener como consultante una persona que enmascara y sabe que lo esta haciendo. No se hace cargo y deposita todo su accionar en la suerte que le eche las cartas del tarotista sin hacerse cargo. Cualquier cosa la culpa es del tarotista.

Como tarotistas es importante no tensar al consultante obligándolo a tomar decisiones en un doble camino. De esa manera únicamente estamos tapando su si mismo. La pregunta liberadora es: ¿“Qué sentís”?. El mundo del sentir nos conecta con lo profundo que esta detrás, lo sincrónico, la ley del menor esfuerzo, con nuestra verdad y fluidez. El mundo de los enamorados es ir hacia el sol desde lo que esta tensionando delante de el.

Un año de enamorados que se avanza estando conectado con el sol. Un año de entregarse a la sincronicidad de la vida, transmutar lo cíclico mental que nos detiene, no decidir, soltar al juez, superar el dilema de la duda con lo que sentimos, percibimos o intuimos, ideal para trabajar la ruptura de ideales para atravezar el puente hacia lo nuevo. Un año que plantea nuevas formas universales donde sincronizando y dejándonos llevar nos lleva a lo nuevo

No se brilla en decisión, expectativa, en duda ni en idealización… Se brilla siendo unido, íntegro, continuo, dinámico

Nuestra naturaleza es brillar

Hay tres situaciones en la carta:

1 EL HEROE LA MADRE Y LA AMANTE:

Heroe: Joven, parado sobre tierra arada, domesticada. Parece inmovilizado y esta dividido en su interior desde su pose y su ropaje. Su cuerpo esta en dirección a lo desconocido y tiene su cabeza girada a lo conocido. Su ropa posee siete líneas iguales perfectas con todos los colores como barrotes que lo dividen

Madre: Ubicada del lado derecho, lo conocido. Cuerpo rojo Manos azules. Plantada desde lo racional se da y maneja las cosas desde su emoción. Le pone la mano en el hombro derecho de manera posesiva. Carga y retiene con su emoción el accionar del héroe captándole la atención. La mano derecha en dirección a sus genitales. La madre carga y reprime al héroe.

Amante: Vestida de azul Rubia como el héroe (puede significar que ambos tienen una relación). Su mano derecha toca el listón racional rojo. Su mano izquierda toca el corazón del héroe. LO NUEVO SIEMPRE NOS TOCA EL CORAZON.

2 CUPIDO:

Angelito de cuerpo gentil con alas emocionales. Posee un arco y flecha blanco: Arma de lo ideal que se maneja desde la distancia como forma de defensa.

Es un personaje confuso con su cara de bebe bueno con arco y flecha que apunta al corazón del héroe

Arco: Principio de tensión

Flecha: Vector direccionador de idealizaciones

3 SOL:

Tapado atrás del circulo blanco ideal de cupido. Posee rayos de los colores del tarot menos el verde. Hay ausencia de lo natural en su brillo.



Comments


bottom of page